sábado, 3 de noviembre de 2012

Mares de lágrimas


Y lloramos, lloramos por las desgracias humanas, por las guerras, las enfermedades terminales, la pérdida de ilusión y la desaparición del amor. Con nuestros litros de lágrimas creamos lagos, y mares, en los que ahogamos las penurias, las nuestras, las ajenas, las de todos... y así, llorando, arreglamos el mundo.

viernes, 19 de octubre de 2012

Sueños


Soñé que te quería y eso facilitaba mucho las cosas.
Soñé que te buscaba entre los ojos de la gente.
Soñé que por una vez dejaba de esconderme.
Que era grande y tú estabas hecho a mi medida.
Pero luego, al despertar nada había cambiado y cada uno seguía su esquina.

miércoles, 17 de octubre de 2012

desdichados



Sus ojos me decían que me quería, sus manos que me buscaba, y sus labios que me deseaba, pero eso nunca fue suficiente y poco a poco nos perdimos el uno del otro, y nos perdimos a nosotros mismos también, porque ahora andábamos por la vida incompletos, como esas mesas cojas, a las que hay que calzar para que desempeñen su labor con normalidad. Solo que, en nuestro caso, no había forma alguna de arreglarnos, nos habíamos convertido en unos tullidos emocionales y la gente lo notaba, y se alejaba como si lo nuestro fuese contagioso, como si fuésemos portadores del Tifus, cuando nuestro único mal, era que éramos unos desdichados, unos desdichados solos.

domingo, 19 de agosto de 2012

Rebajando a los Dioses

¿Recuerdas cuando éramos Dioses y teníamos el destino del mundo a una vuelta de cuchara en el café?

¿Cuándo aplastábamos civilizaciones a nuestro antojo y jugábamos con la voluntad de los hombres como mera diversión?

¿Cómo renunciamos a todo por poder sentir? ¿Por poder participar de esa vulnerabilidad humana que tan poco comprendíamos y que nos ha expuesto ante el dolor, la humillación, el amor... Que nos ha vuelto débiles?!

En días como hoy me arrepiento de aquella renuncia en la que lo perdimos todo, por ser insectos dentro de un mundo gobernado por titanes, pero también en días como hoy rememoro todo lo vivido y me doy cuenta de que no daría vuelta atrás por nada del mundo, porque sentir, ni que sea dolor, es la experiencia más viva que he experimentado.

lunes, 16 de julio de 2012

Extracto del péndulo de Foucault





Al loco se le reconoce en seguida. Es un estúpido que no conoce los subterfugios. El estúpido trata de demostrar su tesis, tiene una lógica, cojeante, pero lógica es. En cambio, el loco no se preocupa por tener una lógica, avanza por cortocircuitos. Para él, todo demuestra todo. El loco tiene una idea fija y todo lo que encuentra le sirve para confirmarla. Al loco se le reconoce porque siempre está dispuesto a recibir revelaciones.
Umberto Eco – El péndulo de Foucault